Apache, de Ciudadela a Manchester

Acabo de ver “Apache”, la serie que cuenta parte de la vida de Carlitos Tevez. En principio, hay que decir que la solvencia de Adrián Caetano se nota de lejos, en escenas de un realismo indudable que funcionan como un recordatorio posible de lo que todos los días pasa a la vuelta de la esquina, en un barrio de Ciudadela que legalmente se llama “Ejército de los Andes” pero que todos llaman “Fuerte Apache”. La primera temporada se centra en los inicios de la vida futbolística de Tevez, haciendo foco en la crianza y el afecto que le dan sus tíos, Adriana Martinez y Segundo Tevez (del cual toma después el apellido), como contrapunto al abandono y desprecio al que lo somete su madre biológica, Fabiana, encarnada por Sofía Gala. Marginalidad, drogas, miseria extrema, todo es mostrado con la lente entrenada de Caetano, situando el relato en el plano de una historia de superación que funciona con un héroe claro (Tevez) y un antihéroe fracasado -su amigo del alma el uruguayo, Danilo Sánchez, que tenía todo el talento para triunfar, pero no el entorno y el estímulo adecuado-. Entre los aciertos, que son muchos, sin dudas cabe mencionar el profesionalismo y la crudeza con que Caetano narra las escenas de confrontación de las bandas narcos al interior del barrio, no eludiendo, incluso, cierta poetización de la pobreza, lindante con la apología carcelaria y/o marginal, que tan bien le conocemos de producciones anteriores como “Pizza, birra y faso”, (1998), o “Bolivia” (2001). Las tramas de lealtades y odios, de apegos y rechazos, forman el centro de la acción más allá del surgimiento de Carlitos como crack de All Boys, primero, y como gran promesa de Boca después. Para los futboleros, llama la atención la omisión de la referencia directa a Velez como club en el que juega Danilo, reemplazado por “Liniers” aunque en el logotipo y los colores se vean claramente los colores del Fortín. En general, me gustó esta temporada, me mantuvo atento a la trama y pendiente de los pormenores de la historia, aunque señalo dos cuestiones que quizás se podrían haber mitigado un poco; una es la centralidad narrativa de los enfrentamientos de bandas, que se llevan todo el protagonismo, y otra es la minimización relativa del afecto y la solidaridad que también existen en el escenario en el que Carlos se crió. La poetización de la pobreza, si no se quiere evitar, podría haber recurrirido un poco más a los valores de afiliación y cooperación, representados por Adriana y Segundo, y quizás un poco menos a la propensión a la violencia casi como único rasgo destacable. Respecto de las actuaciones, diría que no son malas (se nota un coaching notable del director para suprimir el fraseo urbano y de clase media de algunos de sus actores y actrices), pero podrían haber tenido puntos superiores en protagonistas no centrales de la acción. Balthazar Murillo, sin descoserla, está bien en el papel central, igual que Sofía Gala como la madre biológica, Patricio Contreras como el abuelo y los tíos de Carlos, Vanesa Gonzalez y Alberto Ajaka.

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Chernobyl por HBO

Terminé de ver “Chernobyl” ,y debo decir que me gustó mucho en varias de sus facetas y me mantuvo atrapado hasta el final. Eso si, sospeché de algunas exageraciones que después corroboré con distintas crónicas centradas en el relato exacto de lo que ocurrió, pero no me parece que tengan un papel central en la valoración que uno pueda hacer de la serie. El juicio duró más tiempo que el de la ficción, nunca cayó un helicóptero sobre el núcleo del reactor como se lo describió, los personajes que miraron desde el puente de Pripyat al reactor incendiado no murieron todos, el personaje de Emily Watson es inventado, la radiación no produce exactamente los efectos que se describen, etc. etc. Para aquellos que repliquen que durante la guerra fría y después en occidente ocurrieron negligencias similares, no lo dudo, pero eso no invalida ni corrige ningunas de las cosas que se hicieron mal y que no deberían repetirse. Lo positivo es que, mas allá de cualquier interpretación heroica propuesta por los realizadores de HBO, el papel que cumplieron Legasov y otros no fue en vano, porque realmente lograron que se aborden de manera definitiva los problemas de seguridad que los restantes reactores RBMK tenían en ese momento. En fin, recomiendo ampliamente la serie. Sus aciertos de ritmo, escenografía impecable y realismo son innegables. Cada rasgo presentado procede de un estudio detallado de la época hasta la obsesión. Eso si, la bajada de linea asociada al cuco comunista y sus incompetentes pueden formar parte de una critica obvia al argumento central, pero para mi no alcanza para desmerecerla. Si hilamos fino, a la par que se muestra el accionar represivo de la KGB y la burocracia del partido, también se muestra el heroísmo, el compromiso y la ética de otra gente que también pertenece al régimen. Link a la serie: https://series24.to/serie/chernobyl/?fbclid=IwAR1oS5IrNV1IxQ28fQfsVkdl6_nIwn-AdbAFmeI21rmyP_2M7OjlSjoNQ_k

Sofia, la robot humanoide estrella

Es de verdad impresionante Sofia, una de las joyas de Hanson Robotics y uno de los primeros robots multipropósito de forma humanoide, capaz de aprender, interactuar con personas, expresarse gestualmente y procesar información linguistica y conceptual ligada incluso a la empatía y los sentimientos de nuestra especie. Comprende el entorno, y procesa información progresivamente más compleja a medida que aprende. De a poco, todas aquellas fantasías que considerábamos lejanas, incluidas las que nos inspiraron autores como Asimov, Clarke o Bradbury, empiezan a hacerse realidad. Si la masificación de la informática, iniciada en la década del 80 con las primeras computadoras personales, empezó a configurar un mundo que Internet radicalizó en sus cambios, la revolución producida en la robótica en general, incluidos los robots domésticos, ha comenzado a cambiar el escenario de una manera que, a pesar de tanta ciencia ficción disponible, ni siquiera podemos imaginar en sus efectos. Para quienes estén interesados especialmente en este tema, (1) Un video corto (en inglés) sobre algunos robots con distinto grado de parecido humano en la actualidad: https://www.youtube.com/watch?v=mSBcG-SStqc (2) Otra entrevista interesantísima, más larga que esta, hecha a Sofía en Medellin, Colombia: https://www.youtube.com/watch?v=ugibNM6kOqE Algunas cosas a tener en cuenta: 1) Todavía Sofía está en proceso de aprendizaje. Fue creada a fines de 2015 e incorpora constantemente conocimientos y recuerdos de interacciones anteriores, pero su capacidad para crear respuestas elaboradas a preguntas espontáneas es todavía limitada y necesita tener un conocimiento previo de los temas a tratar cuando el interrogante no es simple. Puede contestar preguntas relativamente sencillas de manera improvisada, e incluso agregar chistes y expresiones faciales humanas en sus respuestas, pero todavía no alcanza el grado de sofisticación y espontaneidad de un humano en este terreno. 2) Debido a que no hay una sino varias Sofias, cada una viaja por el mundo y desarrolla una personalidad independiente en interacción con sus propias experiencias y recuerdos. La Sofia de la entrevista principal habla español, pero sus hermanas hablaban solamente inglés al comienzo de estas experiencias.

 

Avengers EndGame: final correcto pero no brillante

Hace ya una semana que vi Avengers EndGame, una de las películas más esperadas por estos pagos y en todo el mundo.
Para quienes no la hayan visto, advierto que este comentario esta lleno de spoilers y que si no quieren enterarse de parte del desenlace mejor no lo lean.
Me tomé un tiempo para meditar lo que pensaba, para aguantar el sabor de boca, como dicen los catadores, y mi balance creo que ahora es más tranquilo y bastante menos eufórico.
En principio, tengo que decir que la película no me decepcionó, pero, como producto de esta saga de 11 años de Marvel, la considero por debajo de Infity War(2018) y hasta de Civil War (2016).
Que se entienda bien, no me parece mala ni mucho menos, especialmente dentro del registro pochoclero y mainstream que estamos acostumbrados a recorrer quienes no tenemos reparos estéticos o narrativos para disfrutar como se debe este tipo de tanques de Hollywood.
Sin ser un visionario por darme cuenta, también creo que hay un problema importante con su duración en la medida en que 3 horas 2 minutos no son soportables sin un hilo narrativo muy sólido y no cimentado en enfrentamientos o escenas de acción. Hay un inconveniente este punto, y se nota especialmente cuando pasadas las dos horas de film, la recuperación de las gemas del infinito en un pasado cercano, el de 2012, te empieza a aburrir con su desfile interminable de micropeleas en distintos lugares. Y en este género, precisamente, que esto sea posible no es algo menor.
Por otro lado, era sabido que el viaje en el tiempo iba a ser un recurso válido, el único posible, para deshacer lo que Thanos había hecho en Infinity War. Si se eliminó a la mitad de los seres vivientes, incluida la mitad de todo el plantel de superhéroes de Stan Lee, había que deshacer este entuerto viajando al pasado y arrebatándole las gemas que le permitieron esta limpieza.
La historia de esta decisión, sus dimes y diretes, son bastante bizarros en la medida en que la cosa se resuelve de un plumazo y casi como si los aspectos teóricos y técnicos fuesen secundarios. En definitiva, si Tony Stark y Banner se ponen las pilas solo un poco, te arman máquinas del tiempo en serie y “Volver al futuro” queda a la altura de un poroto. Ya sé, no le pidamos peras al olmo ni rigor científico mínimo a Marvel, pero este punto y las paradojas que se producen (los problemas que genera la duplicación quienes viajan y se encuentran con si mismos en el pasado y la inconsistencia de que muera la vieja Nébula sin que a la nueva la pase nada, por ejemplo, brillan por su ausencia) nos entrenan para naturalizar cuestiones argumentales que probablemente exijan otro cuidado.
Un aspecto positivo de la película es, como se esperaba, su desarrollo de personajes, la contraposición de facetas buenas y malas que ha caracterizado al universo de Lee. Stark es un egocéntrico imbancable que siempre cree tener la verdad, la capitana Marvel se la recontra cree y no tiene problemas en demostrarte que sin ella las cosas difíciles no pueden hacerse (a propósito, aparece solo al comienzo y en la batalla final , y su borrada intermedia parece poco creíble), Hulk se domesticó bajo la apariencia de un Banner superhormonado y Thor se ha transformado, por la frustración del momento, en un gordo tomador de cervezas que solo invita a jugar videojuegos a sus amigos del espacio profundo. Natacha Romanoff es la CEO de los Avengers, con embole a cuestas, y la Tierra con menos gente, modelo Thanos, es algo que nadie soporta demasiado. A propósito, otro error es mostrar las calles con la mitad de población como si fuese un capítulo de Walking Dead, porque se supone que se eliminó la mitad de gente, pero no puede haber quedado todo vacío y en estado de caos. El capitán América, el deber ser norteamericano y muy probablemente republicano, este vez se redime y se da el gusto de canjear su juventud eterna por lo que siempre quiso ser y hacer, y este me parece una acierto argumental que es reflejado con la suficiente fuerza.
Buen retorno de Ant-Man, que esta vez cumple un papel central y enriquece la saga con un protagonismo inesperado, y totalmente secundarios los papeles de Spíder man, Doctor Strange y Pantera Negra, que ya se sabe, son simpáticos e inspiradores, pero nunca cortan realmente el bacalao en el universo Avengers.
Los guardianes de la galaxia, condimentos infaltables de esta épica, para mi son el eje de los momentos más graciosos de la trama, especialmente Quill y Rocket.
El humor, que casi siempre han sido el elemento central en Marvel, esta vez apaarece más compartido con un sentimiento solemne al estilo DC Comics, sobre todo en los tramos finales cuando el plantel de monstruos de Thanos se traslada al presente y se intenta tomar revancha.
La música, la escenografía y los efectos especiales son sencillamente extraordinarios. Todo brilla en esa batalla final que dura más de veinte minutos y que combina uno de los espectáculos técnicamente más logrados, a mi entender, de la historia del cine. Sobre el final narrativo, que involucra una muerte realmente importante, solo diré que la máquina del tiempo introduce el problema de la corrección infinita de los desenlaces. Si esto sale mal (alguien importante muere por ejemplo), vuelvo al pasado y lo arreglo, y entonces hay que resolver si el presente al que vuelvo es el presente 1 corregido o un presente 2 distinto. Los guionistas parecen haber elegido la opción 1, ya que los muertos no regresan en un tiempo alternativo, sino al tiempo actual en el que hace 5 minutos no existían. Su memoria de los años faltantes no existe, y es como si hubieran sufrido simplemente un impasse en el lapso en el que no existieron. Por todo lo dicho, y por otras cosas más que harían la reseña demasiado larga, le doy un 8 a Avengers Endgame. Un excelente y muy digno tanque de cierre para la saga, pero no la mejor al menos para mi.

Biología y binarismo sexual

Interesante nota para estudiar y tener en cuenta. Las bases biológicas del sexo no binario, y la desmentida contundente de que hay un “orden natural” que tiene las características de simplicidad que se le asignan. Y de paso, un palazo enorme para el gallinero de quienes sostienen que biologizar necesariamente es quitarle complejidad a las explicaciones conductuales. La multideterminación del comportamiento humano no solo involucra las interacción con un ambiente y una base genética diferenciada, sino que esta última no cumple las condiciones de homogeneidad que comúnmente se le atribuyen desde posiciones que se suponen “progresistas” por no darle a la biología la importancia que tiene.

Más allá de lo binario: biología del sexo

Proyecciones y sesgos

Interesante portal que recorre el sesgo geopolítico de las distintas representaciones del planeta que han surgido hasta ahora, desde la más conocida y la más sesgada de todas, la de Mercator (1959), hasta la de Winkel Tripel, bastante más equilibrada, o la Dimaxion, bien novedosa y justa en los tamaños, pero incapaz de generar una representación proporcionada de las distancias entre lugares. Hasta la representación proporcionada del espacio, uno de los aspectos de la realidad que parece menos permeable a la subjetividad y los intereses, tiene que lidiar con el problema de elegir entre distorsiones de diferente tipo.

https://geogragift.com/cartografia-y-distorsion-geopolitica?fbclid=IwAR33UE6FZ-vJG_FkK3ShNWq2MfBDwOA3w4Utiz-ZETvupbEGA9ShP24eHTI

Green Book: Un film a lo Eastwood

Enorme película Green Book. No es demasiado pretenciosa, no es innovadora ni en temática ni en recursos narrativos, me atrevería a decir, pero es una joyita tallada con infinitos detalles, todos ellos ensamblados de la mejor manera. Don Shirley, un extraordinario músico negro que se dedica a entretener a los blancos ricos, contrata, ya entrados los años 60, a un matón de una discoteca de Nueva York para que sea su chofer en una extensa gira por el Estados Unidos rural y racista del sur. El músico, que realmente existió, es el increíble Mahershala Ali, al que vimos descoserla anteriormente en “Moonlight”. El chofer, un italoamericano rudo criado en el Bronx, es el mejor Vigo Mortensen, bien alejado de Aragorn y bien cercano a “Promesas del Este”, pero con acento y gestualidad italiana. La película tiene, acaso, mucho de “El gran Torino”, aquella obra maestra de Clint Eastwood que muestra la transformación y la humanización de un racista y resentido que progresivamente logra empatizar con aquellos a quienes consideraba sus enemigos y a la vez sus inferiores. “Tony the Lip”, el personaje de Vigo, no es aquel seco y ermitaño Walt Kowalski de Eastwood, pero podemos decir que se redime de gran parte de si mismo al tomar contacto con Shirley. Para el músico, conocer a Tony le hará cuestionarse mucho de lo que había sido hasta ese momento. La trama tiene diálogos que parecen salidos de un buen curso de antropología, y plantea lo complejo de la identidad de una manera que te deja pensando más de la cuenta. Ya sé que ganó el Oscar a la mejor película, y entonces uno debería criticarla y diferenciarse de todo lo que viene de Joligud. Nada de eso en mi caso. Green Book me parece infinitamente más lograda, mejor narrada y hasta mucho más profunda, en realidad, que la hipercomentada “Roma”. Le doy 5/5 Micelis